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martes, 7 de abril de 2015

| HASTA QUE DUELA |

| Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla | El arte de la guerra - Sun Tzu |

Yo me quedo con los que luchan, pero los que luchan con dignidad. ¿De qué vale llegar hasta el final si te has perdido por el camino? Dejar tus valores atrás es un precio demasiado grande por una victoria con un sabor amargo... 

Si has ido aplastando a todo el que se topaba en tu ruta, ¿de qué te sirve un triunfo que no puedas compartir con los demás? Tu propia condena será la soledad que conlleva, porque el remordimiento de tu conciencia ya se fue apagando con cada paso que fuiste dando.



| Accesorios : Oysho |

Yo me quedo con los que luchan por motivos que valen la pena. Que su propio éxito aporta un beneficio al resto de la sociedad pues, por el mismo hecho de conseguirlo, repercute en los demás dando otros frutos menos sugerentes.

Yo me quedo con los que se levantan cada día con los guantes de boxeo. Preparados para la batalla que les presenta ese nuevo mañana. No como los que se conforman y abandonan, los que pierden la esperanza una vez rozan la derrota. 

En la teoría se conoce que todo ser humano cae, pero en la práctica a muchos se les olvida o son demasiado orgullosos para reconocerlo. Pero quizás el mayor problema de esto es creer que esa caída es un síntoma de debilidad y que supone la plena derrota de la lucha, mientras que es nada más y nada menos que un paso más cerca de la victoria. 

Levantarse es el trabajo más costoso pero el más vivificante. Poder mirar atrás y ver cómo te has podido superar es un regalo muy grande. Levantarse significa que tus creencias, valores y tu fuerza de voluntad son mayores que la dejadez, la pereza y las corrientes de las tendencias.

Lucha, para llegar a aquello que deseas y supones que te dará la felicidad plena.

Lucha, porque sino estarás perdido y terminarás viviendo en los brazos del conformismo. 

Lucha, para demostrarle al mundo que la palabra maleable no tiene nada que ver contigo.

Lucha, pero nunca dejando de lado a tus seres queridos ni vendiendo tus principios.

Lucha, hasta que duela. Y cuando duela, sigue luchando más.




martes, 19 de agosto de 2014

LO QUE NADIE ME PUEDE QUITAR

Entraste sin llamar y yo no me lo esperaba.
Me ilusioné pensando que no estaba preparada.
Y cuando parecía que todo encajaba, nos separaron las circunstancias.

No lamento entenderlo ahora. Ahora que la tormenta ha pasado. Puede que incluso si lo hubiese sabido antes todo hubiera sido diferente. Yo que sé. Tampoco me importa. Solo pienso en aquello que me ha aportado, en todo lo que me ha hecho sentir, en todo lo que me ha hecho crecer... y aunque me daba la sensación de que había un velo tupido que lo cubría, ahora lo veo sin ningún filtro. 

Todo está lleno de luz

Esta vez mi amigo el tiempo ha jugado en segunda fila pues apenas pasaron minutos para entenderlo. Entender porqué nos tuvimos que encontrar. Entender porqué nos tuvimos que separar. Entender porqué ahora tengo que cerrar los ojos y confiar. 

+No sé como despedirme, no encuentro palabras.
- No son necesarias.
(Vacaciones en Roma, 1953)

Fue aquel momento. Ese en el que me convertí en su propietaria. Es cierto que ahí estabas tú, imprescindible protagonista para que todo fuese así, pero una vez que salieron las palabras de tu boca, dejaron de pertenecerte. Y así, sin querer queriendo, me convertí en la dueña del efecto que producían. Todas aquellas emociones, que desfilaron una tras otra sin yo esperarlo siquiera.

Y por mucho que ahora quisieras cambiarlo, por mucho que entonces fuera una mentira... nada perturbaría aquel momento intocable. Puesto que lo que llegué a sentir permanece en ese baúl cuya llave tiré sin miedo por la borda dejando pasar por delante al destino. Así que allí se queda bajo el agua lo que nadie me puede quitar.


martes, 25 de marzo de 2014

EL GRAN HOTEL BUDAPEST O LA OBSESIÓN POR EL DETALLE

Ayer tuve la oportunidad de ver El Gran Hotel Budapest. No voy a hacer ninguna crítica sobre la película en lo referente a la interpretación, el guión, etc, aunque tenga tentaciones de hacerlo. En lo que sí me voy  a detener es en toda la puesta en escena que fue, a fin de cuentas, lo que más me llamó la atención. Aunque también vi en su día Moonrise Kingdom, otra obra de Wes Anderson, cuya ambientación también me resultó formidablemente atractiva, sin duda me quedo con la de esta última película.

No hace falta ser ningún apasionado de la estética como para no fijarte en un attrezzo y decorados semejantes. Sin duda, Anderson hace bastante hincapié en ellos ya que a fin de cuentas, ayudan a adentrarse más en la historia y a identificar mejor la identidad de cada personaje. Es así, que se respira durante toda la película una obsesión por el detalle. 


Aunque cada objeto tenga su correspondiente diseñador (las maletas de Madame D. por Prada, los anillos del villano Jopling por el joyero Waris Ahluwalia, el vestuario por Milena Canonero, el perfume L'air de Panache por Nose, el cuadro del niño con la manzana por Michael Taylor, etc), todos requieren de la aceptación de Anderson que es el que se encarga del último toque que permite esta gran composición final. Una composición que me llega a recordar al Cluedo o La herencia de la tía Agata, juegos de mesa en los que la caracterización de los personajes tiene un papel relevante junto al diseño del lugar. Una composición que te enamora y en la que te tienes que fijar desde la primera escena hasta el desenlace de la película.  


jueves, 8 de agosto de 2013

¿TOGETHER?

Los hay de esos que aman pero han perdido a su ser querido. También los hay de los que aman y no son correspondidos. Pero los que más pena me dan son sin duda los que se quieren pero no pueden estar unidos. A veces "las murallas de Jericó" que los separan son otras personas o compromisos previamente establecidos, aunque lo que más triste es cuando esas murallas están formadas por su orgullo, por sus propios defectos a los que dejan estar por encima de su amor, cuando en realidad deberían estar pisoteados por el mismo.


VACACIONES EN ROMA
-AUDREY HEPBURN&GREGORY PECK-
 La princesa que no pudo estar con el periodista por sus responsabilidades como tal 

"Si no fuera porque considero que soy esclava del deber, de mi país, de mi rango, esta noche no hubiese vuelto... y tal vez nunca"

Se conocen por pura coincidencia y él le muestra los encantos de Roma. Los dos se mienten mutuamente sobre quiénes son e incluso tienen un momento bastante incómodo en la Boca de la Verdad...

"Si en la tumba estuviera y oyera tu voz, bajo la losa fría se alegraría mi corazón"
Y se dan cuenta de que se han enamorado cuando huyen de una pelea de la que terminan empapados...


No obstante, a pesar de su amor, éste es imposible por las responsabilidades de ella.

-No sé cómo despedirme, no encuentro palabras.
-No son necesarias.

miércoles, 7 de agosto de 2013

ROCK HUDSON AS JOHN RAMBEAU

"Primero has de saber lo que quieres y luego, has de saber qué estás dispuesto a sacrificar por ello"

Él nunca me ha gustado. De primeras me cayó mal por intentar llegar a la suela de los zapatos de mi amado Cary Grant. ¿Qué si lo consiguió? Por supuesto que no, ni a su gracia ni a su elegancia. No obstante, concretamente hace dos días, me encandiló. Pensareis quizás "¡qué hipócrita!", puede que tengais razón. No obstante defenderé mi hipocresía. Vereis, no es lo mismo ver una película en tu estado normal que en un estado totalmente afectado sentimentalmente, tipo depresivo, pero no de esa depresión que asusta y que se cura con pastillas. No. Ese momento en el que te has sentido dolida, ese momento en el que, por muy cursi que sea, te han roto el corazón. Y es que ya no con hechos, sino con palabras, duras palabras. Pero es lo que ocurre cuando estamos abiertos al amor, cuando nos entregamos totalmente a una persona y confiamos plenamente en ella. Sí. Pero es el riesgo que todos corremos al amar. Sobre todo cuando nos enamoramos de una persona muy impulsiva. Y así es él en la película: impulsivo. Pero es ese impulsivo que jamás te fallará por mucho que tú le des la espalda o le quieras abandonar. Es ese impulsivo que te roba un beso sabiendo que, aunque pongas resistencia, te gustará. Es ese hombre que te roba los zapatos y que no te los devolverá a cambio de un trato. Es esa persona que es fiel a su corazón, que busca estar contigo aunque tú no confíes en ella. Y yo, que estaba tan afectada, me enamoré de él, sobre todo porque recordé que una vez ese impulsivo estaba loco por mí.

 ESTA TIERRA ES MÍA
-ROCK HUDSON&JEAN SIMMONS-

miércoles, 31 de julio de 2013

UN LIBRO, DOS PELICULAS

La historia de El Gran Gatsby no tiene nada de especial. En mi opinión, lo que plantea Fitzgerald es bastante corriente. Entonces, ¿dónde reside pues el encanto de Gatsby? Sin duda, en sus personajes. No porque sean nuestro ejemplo a seguir, no, sino porque llegamos a conocer perfectamente a cada uno de ellos, hasta su punto más débil. Se muestra descaradamente los defectos de las personas. No obstante, para poder descubrir esto, es necesario leer el libro. Os dejo aquí algunas citas del mismo que me han gustado y que muestran muy bien lo que os digo.

-NICK CARRAWAY-
-UN MUCHACHO SIN PERSONALIDAD INCREIBLEMENTE INFLUENCIABLE-

"Nueva York empezó a gustarme por su chispeante y aventurera sensación nocturna".

"Todos creemos que, como mínimo, poseemos una virtud capital; la mía es ésta: soy una de las pocas personas honradas que he conocido".

 -JORDAN BAKER-
-UNA MUJER INSEGURA Y SUPERFICIAL A LA QUE LE GUSTA CONTROLAR CADA SITUACION-

"El displicente y altivo rostro que ofrecía al mundo ocultaba algo; la mayor parte de las poses estudiadas ocultan algo".

"Instintivamente, Jordan evitaba a los hombres inteligentes y astutos; comprendí que lo hacía porque se sentía más segura en un plano en el que cualquier divergencia de unas reglas se creyese de todo punto imposible. Carecía de todo sentido de honradez".

-TOM BUCHANAN-
-EL NIÑO QUE JUEGA CON EL COCHE ROJO Y QUE, CUANDO LLEGA OTRO Y LE QUITA EL AZUL, TIRA EL PRIMERO Y LLORIQUEA POR EL SEGUNDO-

"Su mujer y su amante, hasta una hora antes seguras e inviolables, eludían, precipitadamente, su dominio. Por instinto, pisó el acelerador, con el doble propósito de alcanzar a Daisy y dejar atrás a Wilson".
 

"Y es que Daisy era joven; su artificioso mundo estaba saturado de orquídeas, de agradable y alegre fanfarronería, y de orquestas emitiendo el ritmo alegre del año, que resumía toda la tristeza y las posibilidades de la vida, en nuevas canciones (…) Y todo el tiempo, algo en su interior que exigía una decisión. Quería moldear su vida inmediatamente; la decisión tiene que ser tomada por alguna fuerza: sea por amor, o por dinero. Esta última era una indiscutible posibilidad que tenía a mano".

-DAISY BUCHANAN-
-UNA JOVEN INMADURA QUE PREFIERE EL DINERO AL AMOR-

 "También le excitaba el hecho de que muchos hombres hubiesen amado a Daisy; en su opinión, eso aumentaba de valor".

"-En su casa no puedo decir nada, camarada.
-Es que Daisy tiene la voz tan indiscreta…-observé-. Está llena de…-vacilé.
-Su voz está llena de dinero…-concluyó él de súbito.
Era cierto. Hasta entonces no lo había comprendido. Estaba llena de monedas; eso constituía el inagotable encanto que en ella ascendía y bajaba: el tintineo, la canción de los címbalos… En lo más alto de un blanco palacio, Daisy era la hija del rey, la muchacha de oro…"
 
-JAY GATSBY-
-UN HOMBRE QUE LO HA DADO TODO POR UNA MUJER QUE NI SIQUIERA EXISTE. VIVE ANCLADO EN SU PASADO-

"No existe fuego ni lozanía capaz de desafiar a lo que un hombre es capaz de almacenar en su fantasmal corazón".

"Había pasado, posiblemente, por dos estados, y entraba ahora en un tercero. Tras la confusión e irracionado gozo, se sentía consumido admirantiva placidez ante la amada presencia. Alimentó este sueño durante tanto tiempo, soñó tanto con ella, esperando con los dientes apretados, por así decirlo, bajo un inconcebible grado de intensidad. Al reaccionar ahora, corría como un reloj con demasiada cuerda".
 
"Tenía motivos para despreciarse; la hizo suya con deliberado engaño. No quiero decir que mencionara sus fantasmales millones, pero había dado a Daisy la sensación de seguridad, la dejó creer que pertenecía a su mismo ambiente, que estaba ampliamente capacitado para cuidar de ella".

"Había pagado muy alto precio por haber vivido demasiado tiempo con un solo sueño".

"-Yo no le pediría demasiado- me atreví a insinuarle-. El pasado no puede volver.
-¿El pasado no puede volver?-gritó, lleno de incredulidad-. ¡Claro que sí!
Miró en torno suyo, violentamente, como si el pasado acechara en las sombras de su casa, cerca y lejos del alcance de su mano.
-Todo quedará como antes-dijo, moviendo la cabeza con decisión- y ella se dará cuenta.
Habló largo rato sobre el pasado, y comprendí que quería recuperar algo, quizás una idea de sí mismo que se transfirió a su amor por Daisy. Desde entonces, su vida fue confusa y desordenada, pero si una vez, sólo una vez, lograra regresar a un determinado punto de partida y repetirlo todo lentamente, sabría que era lo que buscaba".

miércoles, 5 de junio de 2013

EL VALOR DEL COMPROMISO


Razones del compromiso en la vida y en la historia
(Basado en la película Sophie Scholl)

Sophie Scholl se compromete a revelarse contra el nazismo, que anula la libertad y  conciencia del hombre. Así, llega a repartir en la universidad unas octavillas que denuncian al Estado totalitario impuesto por Hitler. Es cierto que en una sociedad debe haber una autoridad que ordene las opciones múltiples de libertad para que se respete la libertad de todos, pues la libertad termina donde comienza la de otro, pero el Estado hitleriano no respeta esa libertad social, más bien, intenta imponer una mentalidad a la sociedad y tacha de enemigo del sistema a todos los que no la compartan, como le sucede a Sophie, Hans y a Christoph. 

El Estado nazi surge con la escusa  de poner orden (“sin ley no hay orden” dice Mohr, el encargado de la confesión de Sophie) y conseguir el progreso de Alemania, pero no hay progreso sin libertad y por eso este estado fracasa. Se necesita un compromiso para que la historia progrese y este compromiso debe hacerse libremente. Sophie no quiere comprometerse con la ideología nazi puesto que considera que atenta contra la libertad y la dignidad de la persona, así que decide escuchar a su conciencia. Gracias a su conciencia, Sophie sabe quién es y qué está bien y qué mal, por eso sabe que prevalece su conciencia sobre la ley. Ella se lo recuerda en el interrogatorio a Mohr: “La ley cambia, la conciencia, no”. Y es que hasta  Mohr se sorprende de cómo ella rechaza su propuesta para salvarse: “¿Cómo es que corre tanto riesgo por esas erróneas ideas?”, a lo que ella responde: “Por mi conciencia”. 

Sophie está tranquila porque confía en la verdad que dictamina su conciencia, que es donde está con Dios, al que tiene presente durante toda la película cuando mira al cielo, incluso antes de su muerte: “Aún brilla el sol”. Y es que la conciencia nos indica cómo funcionar y, si hacemos algo en contra de ella, nos avisa con los remordimientos. De ahí que Sophie no se arrepienta de lo que ha hecho y si volviese atrás en el tiempo lo volvería a hacer: “Asumo lo ocurrido, creo que he hecho lo mejor para mi pueblo, no tengo nada de lo que arrepentirme”. Su padre, también se lo recuerda en su despedida en la cárcel. Sophie no deja que su conciencia se adormezca y así no termina perteneciendo a esa masa homogénea a la que pertenecen todos los que siguen a Hitler. Así, Sophie no se pliega ante nada, ni siquiera ante la muerte. 

Sophie se compromete con la verdad que le dictamina su conciencia. Hitler se compromete también con la suya, pero he aquí la importancia de tener bien formada la conciencia. Y es que realmente se cree que “el ignorante es feliz”, pero ésta es solo una tapadera para no enfrentarse con la realidad y una forma de autoengañarse, porque quien sabe y conoce más, es más libre para elegir. De esta manera también se entiende el compromiso, dado que muchos creen que huyendo del compromiso serán más libres puesto que no estarán atados a nada y no sufrirán por ello, pero esta es solo otra manera errónea de verlo. El compromiso es una realidad, desde que te levantas hasta que te acuestas tienes que comprometerte con algo o con alguien si quieres avanzar. ¿Qué haríamos si el conductor del autobús no se comprometiese a salir a la hora establecida? Que no llegaríamos a nuestro punto de destino y tendríamos que depender de los sentimientos y actitudes de cada uno en el momento y no sabríamos a qué atenernos.  Sophie está comprometida con su conciencia, aun cuando sabe que la van a ejecutar y por eso sigue defendiendo su idea, aunque eso le haga ir a contracorriente con el régimen establecido. Se conoce que sin compromiso no hay progreso, pero no deja de haber  un terror al compromiso y la gente se limita solo a actuar, nada más. Los límites, las restricciones, las normas, asustan. Pero ese miedo debe perderse porque aunque influyan, no perdemos nuestra libertad, es más, se ensancha. La libertad es mayor cuando se compromete con la libertad y el bien. 

En conclusión, está claro que el hombre no debe cerrar los ojos al compromiso. El compromiso es algo que se encuentra en la realidad del día a día y por eso esquivarlo es huir del mundo real. Además, el compromiso ayuda a progresar al hombre y, de esta manera, el hombre ayuda a progresar a la sociedad. La sociedad no avanza sin el hombre comprometido. Pero ese compromiso debe ser siempre libre y basarse en una conciencia bien formada, que indique lo que está bien y lo que está mal. Esa conciencia no debe traicionarse aunque se tenga la muerte delante, porque si no el hombre se corrompe. SophieScholl es una persona comprometida con su conciencia y por eso quería que la sociedad alemana fuese digna y libre. Es un ejemplo de que el compromiso debe estar en todas las personas, independientemente de su edad (ella tenía 21 años). Muchos podrían decir que fue una joven que por comprometerse tan pronto perdió su libertad y de esa forma, su vida, aunque la verdad está en que su compromiso fue el mayor gesto de amor que hizo y que ganó su libertad comprometiéndose y pudiendo elegir entre defender sus ideas o no.  El acto más libre que hizo SophieScholl fue decidir morir por su conciencia.