Mostrando entradas con la etiqueta frases. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta frases. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de junio de 2015

• Lo que quiero contarte •

Y ahora quiero matar esa intermitencia. Quiero que esas ondas que suben y bajan sigan en una línea recta. Ascendente, siempre. Alimentada por la esperanza pero dosificada con una realidad que sabe que hay bajadas, pero ninguna que caiga en picado. Que tú y yo nos levantamos.

Nos levantamos aunque piensen que no. Nos levantamos, porque sino, no estaríamos aquí. Al lado y a 1000 Km. Cerca, pero lejos. Porque se trata de eso: De intentarlo. Si no, ¿para qué nos juntamos? Al acceder a volver a verte supe que una oportunidad ya te estaba dando. Y esa oportunidad ha crecido. Ha crecido de tal manera que quiere apagar esa luz que parpadea.

Que es verdad que me puedes volver a hacer pedazos. Que es verdad que estas idas y venidas son causadas principalmente por mi miedo, porque no soy de hierro aunque quiera serlo. Pero eso es tan verdad como que te quiero y quiero consumirme a tu lado. Y aunque me la juegue sé que uno no apuesta si no tiene buenas cartas. Sino, solo será retardar lo que vendrá.



Y de todas maneras, creo que estás aquí por algo. Trato de descifrar todavía si estás seguro de quedarte. De quedarte sabiendo que habrá días en los que esté insoportable. Pero sé que no se debe a un capricho del destino, como en una película tan cutre como Serendipity.

Puede que sea porque nos faltaron añadir ingredientes. Quizás menos besos y más losientos. Menos orgullo y más comprensión. Más días y menos despedidas. Puede que sea así porque no nos dijimos lo suficiente. Porque había cierto desequilibrio. No lo sé. Ahora se trata de adivinar si nos toca poner punto y final o empezar un libro nuevo, casi partiendo desde cero, ya que cualquiera sabe que somos unos novatos en esto de amar y darse por completo. Quiero aprender más, y poder emprender de nuevo la aventura de:


Platos desconocidos,
Cines extravagantes,
Discusiones sin sentido,
Mc Donalds en una dieta rígida,
El roce de tus pies con los míos,
Ideas para abrir la mente,
Sonrisas para enternecer,
Miradas para hipnotizar,
Palabras para enamorar,
Cervezas para desconectar,
Mantas para descansar,
Fotografías en cualquier lugar,
Silencios llenos de comodidad,
Días y mañanas,
Tardes y noches,
Sueños y pesadillas,
Dudas y certezas,
Proyectos y ambiciones,
Preocupaciones y alegrías,
Tristezas y agonías,


Básicamente,
Compartir mi vida.

viernes, 17 de abril de 2015

• A LOS NAVEGANTES •

| La esperanza hace que agite el náufrago sus brazos en medio de las aguas, aun cuando no vea tierra por ningún lado | Ovidio |

A veces parece que está, otras parece que se va. Y no es que sea un cambio constante, pues permanece ahí en todo instante. Te dice que esperes, que seas paciente. Que hagas todo lo posible por intentarlo y no te quedes de brazos cruzados. Que es ahí donde reside su valor. En lo que no se ve y en nuestro sudor.

Los que no creen en ella ya están vencidos, ya que lo dejan todo en las manos del destino. Sin duda creo que de estos hay pocos. El mundo tiene una historia demasiado intensa que lo demuestra: tanta evolución y tanta invención.  No obstante, de los que abundan son los medias tintas, quienes tuercen a la primera de cambio. Incluso cuando empieza a estar nublado. Vaya, en los peores momentos para dudar y en los mejores para demostrar.

Demostrar no solo a los demás, sino también a ti mismo que en lo que crees no tambalea. Que es lo que te constituye y que sin ello estás perdido. Pues una brújula sin rumbo de poco vale. Necesitamos que al menos haya unas coordenadas básicas que estén bien fijas en el mapa.



Pero no estamos solos en la travesía. Agentes externos e internos hacen más difícil la prueba. El peor sin duda el miedo. A lo desconocido. A perder algo estimado. A no poder recuperar parte del pasado. Necesitamos conocimiento. Certezas. Por muy pequeñas que sean, que nos hagan sentir seguros. Saber que mañana el Sol saldrá por el Este. Pensando que la seguridad garantiza la falta de dolor. Miedo a sufrir. Absurdo comportamiento pues la felicidad está en la baraja de los que arriesgan y perseveran. Y si ya sabías esto, ¿es que tienes miedo a ser feliz? ¿Miedo a que quizás sea demasiado grande para ti?

No te digo que seas masoquista pero sí realista. No puedes darle la espalda a las que sí son unas certezas palpables: la existencia del dolor, la existencia de la muerte.

¿Y cuándo el viento sopla fuerte en las velas? Ah, sí. Ahí, casualmente vuelan todas las dudas. Creemos que podemos con todo y que todo llega. Y tontamente dejamos nuestra incertidumbre en las manos de la suerte, caprichosa e inexistente. Pensando que ella sabe más y que nos libraremos de decidir u opinar. Difícil cuestión.

Es ahí cuando crees que se trata de la esperanza de la que te estoy hablando. Cuando crees que se parece a esa barata “esperanza” que se lleva tu confianza sin licencia pues tú mismo se la has dado con los ojos cerrados. No. No has entendido todavía el concepto. Te recuerdo que, como dije al principio, hay que trabajar duro. No querer estar ciegos y saber adaptar la vista hasta en los lugares más oscuros. De eso se trata y no de vendernos al mejor postor. ¿O es que dependemos de una balanza? No, me niego. No.

El hombre, tan frágil y tan resistente. Tan capaz y tan incapaz. El hombre, que siempre debe luchar pues jamás se mantiene en el mismo lugar. Es el esfuerzo el que apunta un punto más. Si no avanzas, retrocedes.

La esperanza, como alimento en el camino. Como certeza indudable hasta en los momentos de grandes pesares. Como lo que nos anima a no abandonar la partida. Como el impulso que necesitamos para levantarnos y seguir intentándolo cada día.



|Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol | Martin L. King |


viernes, 20 de febrero de 2015

| M A S Q U E R A D E |

Allí se perdieron, en medio de la nada. Sin tener un atisbo de lógica que los guiase hasta el refugio más cercano. Sin ponerse de acuerdo en qué dirección era mejor continuar. Allí se iban a quedar, hundidos en aquella manta de nieve que arropaba suavemente a la montaña. Se iban a quedar si no recordaban cuál era la vía de escape más auténtica: su amistad.

Poco a poco, las máscaras que ocultaban identidades iban cayendo. Las situaciones que la vida nos presentaba eran las causantes de ello. Y aunque al principio todos nos sentíamos incómodos temiendo ser rechazados, sabíamos que eso era lo único que permitiría ir reforzando los lazos.

Costaba entender que tenías que jugar con las únicas cartas que te habían tocado. Te gustasen o no, había que aceptarlas. O incluso más que eso: quererlas. Tratar que, de alguna manera, esa "carga" fuese ligera. Todavía quedaba un largo camino por recorrer y seguramente no lo haríamos en solitario.




| Hay quien cree que no es nada la confianza en uno mismo | La leyenda del indomable, 1967 |

Quizás lo que más me costó a mí fue esta última parte, pues mi relación con los demás solía ser buena. Apenas había gente que no me gustase y, si lo hacían, solían estar nublados por una dosis de perjuicios que fácilmente se disipaban una vez que empezaba a conocerlos.

Era yo, esa enorme piedra en medio de la arena con la que tropiezas. Era yo, esa hora del día con la que no tienes nada que hacer. Era yo, esa cerveza que no está del todo fría. Era yo o cómo me veía. ¿Y cómo iban a quererme los demás si yo misma no lo hacía?

Sabía que el amor propio no era un condicionante para que otros me quisieran. Pero era consciente de que cuanto más me aceptase, cuanto más me quisiese, más lo haría el resto. Podrían conocerme con más naturalidad, más transparencia y con una confianza en mí misma digna de admirar.



Incluso si miraba hacia atrás, podía ver que la madurez que había ido adquiriendo también aportaba solidez a mis relaciones. En mi infancia, mi mente dispersa había seleccionado las amistades por diversión pero, al ir creciendo y al ir conociendo el laberinto de la vida, ese requisito había pasado a un tercer plano dejando como protagonistas a la sinceridad y al respeto.

Lo mío no fue una aceptación milagrosa. No me levante un día por la mañana y vi la luz, no. La verdad es que la veía todos los días colándose por mi ventana. Pero lo que sí es cierto es que cada nuevo despertar me ayudaba a ver que quererme iba a ser la mejor apuesta para vivir feliz, tratar de ser mejor cada día y que los que estaban a mi alrededor iban  a estar ahí fallase o acertase.

martes, 19 de agosto de 2014

LO QUE NADIE ME PUEDE QUITAR

Entraste sin llamar y yo no me lo esperaba.
Me ilusioné pensando que no estaba preparada.
Y cuando parecía que todo encajaba, nos separaron las circunstancias.

No lamento entenderlo ahora. Ahora que la tormenta ha pasado. Puede que incluso si lo hubiese sabido antes todo hubiera sido diferente. Yo que sé. Tampoco me importa. Solo pienso en aquello que me ha aportado, en todo lo que me ha hecho sentir, en todo lo que me ha hecho crecer... y aunque me daba la sensación de que había un velo tupido que lo cubría, ahora lo veo sin ningún filtro. 

Todo está lleno de luz

Esta vez mi amigo el tiempo ha jugado en segunda fila pues apenas pasaron minutos para entenderlo. Entender porqué nos tuvimos que encontrar. Entender porqué nos tuvimos que separar. Entender porqué ahora tengo que cerrar los ojos y confiar. 

+No sé como despedirme, no encuentro palabras.
- No son necesarias.
(Vacaciones en Roma, 1953)

Fue aquel momento. Ese en el que me convertí en su propietaria. Es cierto que ahí estabas tú, imprescindible protagonista para que todo fuese así, pero una vez que salieron las palabras de tu boca, dejaron de pertenecerte. Y así, sin querer queriendo, me convertí en la dueña del efecto que producían. Todas aquellas emociones, que desfilaron una tras otra sin yo esperarlo siquiera.

Y por mucho que ahora quisieras cambiarlo, por mucho que entonces fuera una mentira... nada perturbaría aquel momento intocable. Puesto que lo que llegué a sentir permanece en ese baúl cuya llave tiré sin miedo por la borda dejando pasar por delante al destino. Así que allí se queda bajo el agua lo que nadie me puede quitar.


sábado, 5 de abril de 2014

DRUNK IN LOVE

Me dijeron que mi primer amor fue aquel chico de infantil que se comió una margarita por mí. Me dijeron que como mucho podía ser el primer chico al que besé. Me dijeron tantas cosas y yo, incrédula de mí, me las creí todas. Todas hasta que mi propia experiencia comenzó a dar baches, en ese liso y recto camino que habían despejado para mí. 

Si no hubiese llegado a conocerle, jamás lo habría descubierto. El resto de los hombres que habían desfilado por mi vida apenas habían aportado nada, quizás unas efímeras sonrisas o una pasajera emoción. Pero él... él... solo pensar en él me embotaba la cabeza. Diría que en esos momentos (como ahora) mi corazón dejaba de latir, pero el simple hecho de seguir respirando me decía que era imposible.

Os preguntareis entonces qué hacía que él fuese mi primer amor. Pues bien, os puedo decir que no era el más guapo, aunque sí el que tenía las imperfecciones más hermosas. Os puedo decir que no era el que mejor besaba, aunque sí el que me acercaba con más cuidado. Os puedo decir que no era el más gracioso, aunque sus tonterías eran las que más me hacían reír. Os puedo decir tantas cosas como me dijeron a mí y aunque todas ellas sean reales y sinceras, os tengo que decir que lo que hizo que fuese él mi primer amor fue su incansable lucha por mi felicidad. 

domingo, 16 de marzo de 2014

SEIS DÍAS NO HACEN UNA SEMANA

Seis días no hacen una semana, al igual que una mera atracción física no conlleva a que haya amor entre dos personas. Así en un primer momento lo creyeron Corie y Paul Bratter (interpretados por Jane Fonda y Robert Redford respectivamente) en Descalzos por el parque. De primeras sí que es el ingrediente principal, pues el bizcocho no sube sin levadura y el motor para poner en marcha una relación, queramos o no, es la atracción. Porque señores, para algo tenemos ojos en la cara. Luego ya vendrá lo que tenga que venir. 


Se suele decir que los polos opuestos se atraen o que tienes que encontrar a tu media naranja (esa persona que es igual a ti), vamos, lo que le conviene a cada uno. Igual están las crisis de los tres meses, la de los siete años o la de los cincuenta. Está claro que cada uno va creando mitos conforme a lo que le va sucediendo y eso no está mal, pero sí cuando creemos que la historia de los demás nos va a ocurrir mientras que olvidamos el pequeño factor de que todos somos diferentes. Sí, parecidos y en condiciones semejantes, pero diferentes. En el caso de Corie y Paul, tienen personalidades muy distintas: la alocada y el "poste", la activa y el que mira... y es que cuando ellos se dan cuenta de esta realidad piensan que la única solución es el divorcio puesto que Corie sería incapaz de estar borracha sin que se le notase y Paul nunca podrá andar descalzo por el parque. 

No obstante, ellos nos demuestran que no es así, que no se trata de irse a ningún extremo y de que se están equivocando al superponer sus diferencias al amor que se tienen. Que para que una relación funcione hay que pensar siempre en el otro, querer hacerle feliz y que se sienta importante, porque al menos para tí, sí que lo es. 

 * Descalzos por el parque (1967). Vestuario: Edith Head

viernes, 9 de agosto de 2013

DUDAS

Quería ahora escuchar aquellas palabras que él le dijo poco tiempo después de haber comenzado a salir. Antes le habían importado menos, quizás también porque sentía menos, pero ahora... ahora se lo imaginaba a todas horas gritándole "te quiero" y hasta una vez se lo creyó. Fue una mala pasada que le jugó su imaginación. Y es que no entendía su cambio de ¿actitud? ¿sentimientos? No sabía como llamarlo... ¿se puede querer un día si y al siguiente no? Quizás había sido algo progresivo o por la distancia o por sus propios defectos... dejó de comerse la cabeza. De lo que estaba segura era de que no iba a estar mucho tiempo en una situación así, sobre todo porque era un sinvivir... necesitaba saber ya de una vez por todas si él quería tenerla en su futuro o no. Tan fácil le parecía a ella... pero sabía que él necesitaba su tiempo, sobre todo para tomar una decisión tan en serio, pero, ¿cuánto tiempo? ¿Cuánto aguantaría en esa duda constante? Una cosa estaba clara: el tiempo pondría las cosas en su sitio, ya fuesen de la manera que soñaba o todo lo contrario...

"No hay disfraz que pueda tanto tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay"

jueves, 8 de agosto de 2013

¿TOGETHER?

Los hay de esos que aman pero han perdido a su ser querido. También los hay de los que aman y no son correspondidos. Pero los que más pena me dan son sin duda los que se quieren pero no pueden estar unidos. A veces "las murallas de Jericó" que los separan son otras personas o compromisos previamente establecidos, aunque lo que más triste es cuando esas murallas están formadas por su orgullo, por sus propios defectos a los que dejan estar por encima de su amor, cuando en realidad deberían estar pisoteados por el mismo.


VACACIONES EN ROMA
-AUDREY HEPBURN&GREGORY PECK-
 La princesa que no pudo estar con el periodista por sus responsabilidades como tal 

"Si no fuera porque considero que soy esclava del deber, de mi país, de mi rango, esta noche no hubiese vuelto... y tal vez nunca"

Se conocen por pura coincidencia y él le muestra los encantos de Roma. Los dos se mienten mutuamente sobre quiénes son e incluso tienen un momento bastante incómodo en la Boca de la Verdad...

"Si en la tumba estuviera y oyera tu voz, bajo la losa fría se alegraría mi corazón"
Y se dan cuenta de que se han enamorado cuando huyen de una pelea de la que terminan empapados...


No obstante, a pesar de su amor, éste es imposible por las responsabilidades de ella.

-No sé cómo despedirme, no encuentro palabras.
-No son necesarias.

lunes, 5 de agosto de 2013

LA ELEGANCIA DE GRACE

Sin duda, la que se convirtió en princesa, llevaba la elegancia en la sangre. No me sorprende que Rainiero la eligiese, además de por su extraordinaria belleza que salta a la vista. La conocí hace mucho tiempo en La ventana indiscreta, pero me enamoró en Atrapa a un ladrón, supongo que ahí también influyó que actuase con uno de mis actores favoritos: Cary Grant, quien casualmente también sobresale por su elegancia. Supongo que será porque me gusta la gente elegante, ¿y a quién no? Sí, parece rídiculo decirlo, pero por lo que veo, ésta es para mí una de las virtudes que más escasean hoy en día y una de las menos valoradas. Es el porte, el vestir, la forma de hablar, la forma de actuar...

LA VENTANA INDISCRETA
-GRACE KELLY&JAMES STEWART-

"Nos hemos convertido en una raza de mirones. Lo que deberían hacer es salir de sus casas y mirarse hacia dentro para variar"

"Antes conocías a alguien, te gustaba y te casabas. Ahora se leen muchos libros, se emplean palabras de cuatro sílabas y se psicoanaliza a la otra persona, hasta que no se distingue entre una relación amorosa y unas oposiciones al ayuntamiento"
  
ATRAPA A UN LADRÓN
-GRACE KELLY&CARY GRANT-
  
 En la que todos sus modelitos te enamoran, sobre todo el vestido azul...


"He estado esperando todo el día a que mencione usted el beso que le di anoche"




jueves, 1 de agosto de 2013

I´M SO SORRY

Bienvenidos de nuevo a todos, mis queridos lectores. Siento haberos tenido tan abandonados, pero eso es lo que hace ser una persona que no lucha por lo que quiere y que no es constante. Pues bien, a partir de ahora, me he propuesto ser todo lo contrario. Quiero que veais porqué valgo o porqué simplemente tengo un gusto original, bonito y elegante, y está claro que la única forma de haceroslo ver es publicando entradas. Que no sea porque no lo haya intentado. Comienza, quizás solo puedo decir que para mí, mis esperadas vacaciones de agosto (después de dos meses de prácticas como beacaria y de canguro creo que me lo merezco), en las que espero no malgastar el tiempo y dedicarme a  lo que realmente me gusta y que no puedo realizar durante el curso. Esto es, hablar sobre moda (digamos más bien estilo ya que no me considero una gran entendida en lo primero), leer, escribir, y mucho pero que mucho playeo, está claro que ahí englobo el sunbathing y todas las demás actividades que se pueden hacer. ¿Por qué estilo y no moda? Porque prefiero que vistais bien a que seais unos modelnos de la vida que no saben combinar y que se creen que van perfectamente simplemente por llevar las últimas prendas it o por ir plagados de marcas. No, por favor, I hate it. Así pues, señoras y señores comencemos con el análisis.

La mujer que nos ocupa hoy es Olivia Palermo. Me considero su fan incondicional. Se puede decir que es una de esas personas que a pesar de estar sumergida en este mundo tan burdo sigue manteniendo su elegancia impecable. 


Y, cómo no, su acompañante, Johannes Huebl, no es mucho menos...
Parece que hasta vayan combinados algunas veces







"El bruto se cubre, el rico se adorna, el fatuo se disfraza, el elegante se viste"